≡ El fracaso de la fusión entre Microsoft y Yahoo deja a Google como el gran ganador.
El gigante de software sigue sin encontrar una alternativa para crecer más allá de las PC.
El presidente ejecutivo de Yahoo Inc., no querÃÂa que su empresa cayera en manos de Microsoft Corp. El sábado, su contraparte del gigante de software, Steve Ballmer, tampoco deseaba tal desenlace.
Ballmer retiró la oferta de Microsoft en una carta enviada a Yang el sábado en la que aludió a diferencias de precio. Microsoft estaba dispuesta a elevar su oferta a US$ 33 la acción, pero Yahoo exigÃÂa US$ 37 la acción.
Fuentes cercanas, sin embargo, señalan que las empresas habrÃÂan encontrado una solución intermedia si siguen negociando.
El fracaso de Microsoft Corp. añade un nuevo capÃÂtulo a la lucha de la empresa por hallar mercados de consumo rentables más allá del de las computadoras personales, el principal objetivo de la empresa bajo la gestión de Ballmer.
En los últimos 10 años, Microsoft se ha expandido a una amplia gama de áreas, como videojuegos, reproductores de música digital, servicios en lÃÂnea y software para televisión interactiva. El próximo mes, cuando Bill Gates se retire como empleado a tiempo completo de la compañÃÂa que ayudó a fundar, Ballmer enfrentará el reto de hacer que esos esfuerzos rindan frutos.
Por ahora, el ejecutivo debe demostrar que puede lograrlo sin Yahoo en mercados cruciales en los que Microsoft es débil. Un acuerdo con Yahoo habrÃÂa expandido la participación de Microsoft en las búsquedas en Internet, en donde el gigante de software está rezagado. La participación de Microsoft en las búsquedas de Internet fue de apenas 9,4% en marzo, mientras que Google, la mayor empresa del sector, tuvo una participación de 59,8%. Esta es una gran oportunidad perdida para Microsoft ya que las búsquedas representan la mayor fuente de publicidad en lÃÂnea. Entretanto, la división de servicios en lÃÂnea de Microsoft, en los nueve meses terminados el 30 de marzo, registró una pérdida de US$ 745 millones, mucho más de los US$ 407 millones que perdió en el mismo perÃÂodo del año anterior.
Ballmer confÃÂa en la capacidad de Microsoft para prosperar sin Yahoo. En una entrevista el primero de mayo, dijo que “sólo tomarÃÂa más tiempo” para que Microsoft obtuviera la escala necesaria para ser más competitivo.
Yang, por su aparte, ahora probablemente tendrá que apaciguar a los accionistas que esperaban un acuerdo. Los analistas calculan que la acción de Yahoo caerá a entre US$ 20 y US$ 25 ahora que la propuesta de Microsoft no está sobre la mesa. La acción cerró a US$ 28,67 el viernes en el Nasdaq.
Yahoo espera cerrar un acuerdo publicitario más amplio con Google en los dÃÂas venideros, aunque los expertos advierten que podrÃÂa haber objeciones de las autoridades antimonopolio.
La salida de Microsoft disminuye las perspectivas de que Google haga frente a un competidor mucho más fuerte en las búsquedas en Internet y la publicidad en lÃÂnea, al menos en un futuro cercano.
El despampanante avance de Google a costa de Yahoo y Microsoft fue una de las principales razones detrás de la ofensiva de Ballmer para cerrar el acuerdo. Ahora, Google manejará al menos una parte del negocio de Yahoo de búsquedas en la Web y Microsoft tendrá que volver a estudiar sus opciones. “Es decepcionante porque a uno le gustarÃÂa un mercado más equilibrado”, señaló Sir Martin Sorrell, presidente ejecutivo del gigante publicitario WPP Group PLC. “El dominio de Google continúa.”
A pesar de las dudas acerca del éxito su empresa como entidad independiente, el sábado en la noche Yang envió un correo electrónico a los empleados de Yahoo exhortándolos a redoblar los esfuerzos para cumplir la estrategia de la compañÃÂa. “DeberÃÂamos concentrar nuestras energÃÂas en seguir ejecutando la transición más difÃÂcil de nuestra historia”, dijo el email, al cual The Wall Street Journal tuvo acceso. “¿Cómo lo haremos? Ejecutando las estrategias y prioridades que ya nos hemos fijado…”. Yang delineó estas prioridades después de realizar una revisión estratégica de 100 dÃÂas tras asumir la presidencia ejecutiva en junio de 2007. Entre ellas figuran ser una parada obligatoria para los anunciantes y convertirse en una fuente de tecnologÃÂa abierta para los desarrolladores.
Fuentes cercanas indican que la perspectiva de un acuerdo publicitario con Google endureció la resistencia de Yang y los directores de Yahoo a los avances de Microsoft.
En su conjunto, Yahoo y Google representan un 83% del mercado estadounidense de publicidad ligada a búsquedas en la Web, según los datos de eMarketer Inc.
En la entrevista de la semana pasada, Ballmer dijo que su tarea en los próximos años será equilibrar el control central de la compañÃÂa con la necesidad de delegar funciones a niveles más bajos de la organización. “Tenemos que seguir incursionando en nuevas áreas y seguir creciendo”, aseveró.
Cuando Gates deje su puesto a tiempo completo en Microsoft, para concentrarse en sus actividades filantrópicas, entregará el mando de una empresa que se acerca a los 100.000 empleados con un amplio portafolio de negocios de software que presentan sus propios desafÃÂos y exigen grandes inversiones en los próximos años.
Pese a que Ballmer ha tratado de traer sangre nueva a las oficinas de Microsoft en los últimos años, la empresa aún se demora en responder a las nuevas tendencias y tiene problemas para permitir que ideas radicales se conviertan en nuevos negocios. Ballmer, por ejemplo, reconoció que fue él quien le puso punto final a un esfuerzo previo de la empresa por irrumpir en el negocio de las búsquedas en Internet, mucho antes de que Google transformara el sector en una mina de oro. Al dejar de lado a Yahoo, al menos por ahora, Ballmer y su equipo de gestión tendrán más tiempo para concentrarse en una serie de tareas crÃÂticas.
La filial de software para empresas de Microsoft sigue siendo rentable, pese a los cuestionamientos sobre si los clientes adoptarán su sistema operativo Windows Vista. Las ventas de software de la empresa para servidores corporativos crecieron 18% a U$ 3260 millones en el trimestre que terminó el 30 de marzo y generaron ganancias por más de US$ 1000 millones.
La gran preocupación continúa siendo los mercados de consumo.
El intento por comprar a Yahoo y el rechazo de la oferta ilustran el problema. La propuesta, lanzada el 31 de enero, llegó después de que Microsoft dedicara años e invirtiera miles de millones de dólares en servicios en lÃÂnea que no han sido rentables, mientras que Google y otras empresas hallaron una mina de oro en la publicidad en lÃÂnea.
Los riesgos podrÃÂan aumentar en los próximos años, a medida que servicios en lÃÂnea para los consumidores, como la mensajerÃÂa instantánea y las llamadas por Internet, continúen abriéndose paso en las empresas.
La compra de Yahoo habrÃÂa ayudado a revertir esa tendencia al agregar de repente un gran grupo de consumidores y anunciantes a la empresa.
Sin esto, Ballmer está de vuelta al punto de partida, inyectando dinero a servicios en lÃÂnea sin una idea clara de si brindarán los resultados esperados en términos de ganancias o de un incremento en la acción.
En una carta a los empleados, Ballmer se comprometió a “buscar sociedades e inversiones” para expandir la escala de Microsoft en los servicios en lÃÂnea a la vez que invierte en la ingenierÃÂa que respalda estos servicios. “Ellos tienen la posibilidad de elegir entre una gran adquisición de un sólo mordisco o dar 100 mordiscos”, dice Jordan Rohan, fundador de la firma de asesorÃÂa en estrategia
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